8 Agosto 2019

Un avance de la sección histórica del Terra Sancta Museum: el terno bizantino de la Transfiguración

Con motivo de la Solemnidad de la Transfiguración en el Monte Tabor, como hicimos con el terno de la Inmaculada Concepción, ofrecemos un adelanto de parte de la ficha de unos preciosos paramentos del siglo XX que formarán parte del primer volumen de los Catálogos del Terra Sancta Museum.

El volumen será editado por Maria Pia Pettinau Vescina, estudiosa de los tejidos antiguos, y también contará con la contribución de Danièle Dénise-Veron, estudiosa del bordado litúrgico y profano, sobre los paramentos bordados que fueron expuestos en Versalles con motivo de la exposición «Trésor du Saint Sépulcre» celebrada en 2013 en el castillo de Versalles. También habrá otra contribución del padre Stéphane Milovitch, director de la Oficina de Patrimonio Cultural, sobre la tradición y la continuidad en el uso de las vestiduras sagradas en Tierra Santa. La campaña fotográfica estuvo a cargo de Alfonso Bussolin, Giuliano Mami y Nadim Asfour (CTS).

 

El terno litúrgico que presentamos hoy es el llamado «bizantino» de la Transfiguración. Está compuesto por una casulla, cuatro dalmáticas, dos pluviales, dos estolas, un manípulo y un velo humeral. Fue encargado por el padre comisario Pirmin Hasenöhrl para la Basílica de la Transfiguración en el Monte Tabor en 1935 y actualmente está siendo restaurado.

“El tejido predominante en el terno, brillante por el denso fondo de tramas metálicas doradas, se caracteriza por un diseño caligráfico de inspiración bizantina en seda de color rojo burdeos.

El tejido y sobre todo los bordados están tan estrechamente relacionados con el lugar sagrado del destino, la Basílica de la Transfiguración en el Monte Tabor, que se puede suponer que el conjunto se acordó en línea a la decoración del mosaico, de inspiración bizantina, realizada una década antes en el lugar sagrado diseñado por Rodolfo Villani (1881-1941). El artista había sido encargado por Antonio Barluzzi (1884-1960), el arquitecto que diseñó la basílica y siguió su construcción.

[…] La escena de la Transfiguración, representada con bordado en el escudo del primer pluvial, evoca la manifestación de la divinidad de Cristo narrada por los tres Evangelios sinópticos. La figura de Jesús, en una almendra de luz, signo de divinidad, se coloca entre Moisés y Elías, testigos de la Antigua Alianza. Moisés sostiene las Tablas de la Ley junto a la zarza ardiente donde Dios (indicado por la inscripción en hebreo) le había hablado (Ex 3, 14). Elías, un profeta de sólida fe, trae el pan y el cántaro de agua para ayudar al ángel enviado por Dios (1 Re 19, 5-7). Los apóstoles Pedro, Juan y Santiago contemplan la visión.

En el terno, la iconografía narrativa se alterna con abstracciones simbólicas e imágenes simbólico-figurativas. El escudo del segundo pluvial contiene, en un disco de tela brillante espejada, la intersección de las letras P y X, el monograma bizantino del nombre de Cristo, también llamado crismón, acompañado de A y Ω (alfa y omega), primero y última letra del alfabeto griego con la que el Señor da la definición de sí mismo en el Apocalipsis (Ap 1,8; 21,6).

Entre los motivos del escudo, pero también en la estola del pluvial, observamos formas geométricas de estilo art decó originales de los talleres vieneses (Wiener Werkstätte) dirigidos por Joseph Hoffman (1870-1956).

En la parte posterior de la casulla o planeta, el pulvino de una columna forma la base de los cielos concéntricos en los que domina el Cristo resucitado, acogido en el signo teofánico de la almendra. En el capitel, los pavos reales se encuentran enfrentados, como en la vidriera de la cripta. En el anverso, el Resucitado está simbolizado por el cordero, «pasante» y «en gloria», mientras aparece inmolado en el mosaico de la Pasión y la Muerte.

La unidad estilística de los bordados y los mosaicos que interactúan entre sí es más evidente en la verticalidad neobizantina de los ángeles que celebran, en dos dalmáticas, el nacimiento de Cristo y la Eucaristía.

[…] El magnífico terno se ha utilizado hasta ahora en la Basílica para las celebraciones del 6 de agosto, fiesta de la Transfiguración. Entre los espacios arquitectónicos abiertos diseñados por Antonio Barluzzi, la mirada fluyó desde las escenas de mosaico de la cripta, inmersas en el brillo más tenue, hasta el tema deslumbrante del ábside, pasando por las imágenes bordadas. La tela luminosa ayudó a transmitir el mensaje de luz del evento, a emocionar.

El conjunto fue realizado en 1935 en Viena por la Congregación de las Hermanas del Pobre Niño Jesús, que tres años antes había realizado el terno para el convento de Santa Catalina de Alejandría, Egipto..

[…] Las Hermanas del Niño Jesús Pobre son responsables de algunas vestiduras sagradas que se guardan en la capilla del Hospicio de Austria en Jerusalén (Österreichische Hospiz zur Heiligen Familie): el planeta donado por el emperador Francisco José I de Austria, reproduciendo en el reverso la imagen de la Trinidad y el planeta con la imagen del Buen Pastor donada por su hermano, el Archiduque Carlos Luis de Austria (1833 – 1896) con su esposa la infanta María Teresa de Portugal (1855 – 1944).” [1]

_______________________________

[1] Pettinau Vescina, Maria Pia, Paramenti sacri. Dall’Europa alla Terra Santa, ETS, Milan, 2019, p. 451-455. (traducción libre)

 

 

Compartir
email whatsapp telegram facebook twitter