9 Diciembre 2021

Eyad Handal : «Me siento muy orgulloso porque están protegiendo objetos y artefactos de nuestro patrimonio, de esta tierra».

de LUCIE MOTTET

El Terra Sancta Museum quiere presentar el patrimonio cristiano de Tierra Santa, exponiendo colecciones poco frecuentes, producidas localmente. El retrato de un joven historiador palestino: una mirada a los proyectos museísticos de los franciscanos en Tierra Santa.


 

¿Puedes describir brevemente tu trayectoria?

Me llamo Eyad Handal, tengo 30 años y soy de Belén. Actualmente trabajo en el Centro Dar Al Sabagh, que posee una gran colección de arte y patrimonio, y colecciona arte palestino contemporáneo. Empecé a estudiar Mecatrónica en Hebrón y trabajé durante cinco años en el sector del automóvil. Luego me eligieron para dirigir un consejo de jóvenes del municipio, y sentí que tenía que seguir estudiando: sentía que me faltaba algo. Cuando estaba en la escuela, la Historia era mi asignatura favorita. Fui a la Universidad de Birzeit a estudiar Arqueología y luego continué con un máster en la Universidad de Belén en Turismo y Patrimonio Cultural.

 

¿Cómo descubriste el mundo del arte: cómo llegaste a él?

En 2009, fui escultista con los Terra Sancta Scouts, y conocí al profesor y coleccionista George Al Ama [también consultor del comité científico del Terra Sancta Museum – nota del autor], que me invitó a visitar su casa. Cuando entré, vi artefactos por todas partes. Estaba lleno de objetos de nácar y de ropa palestina de Belén, cuadros, libros… Me encanta Belén, pero no sabía nada de nuestro patrimonio cultural. Recuerdo que no quería irme y le pedí que me presentara todo nuestro patrimonio cultural.  Fue entonces cuando me aconsejó que estudiara arqueología cuando decidí continuar mis estudios.

➡️ Leer nuestro articulo sobre George Al Ama

Luego, en la universidad, pudimos trabajar en varios proyectos muy ricos, como la mejora del museo Al Mentar de Tulkarem. Durante tres meses, trabajamos para que la comunidad local pudiera recuperar su patrimonio cultural. También tuve la oportunidad de participar en un curso de formación en China sobre museos, organizado por el ICOM y la UNESCO.

¿Cómo descubriste el museo franciscano?

Hace un año recibimos la visita del padre Stéphan Milovitch (director del Patrimonio Cultural de la Custodia de Tierra Santa). Vino a Dar Al Sabagh y trajo algunas joyas para mostrar a George Al Ama y restaurarlas. Me interesaron mucho estos objetos. Y me invitó a visitar el museo de Jerusalén. Visité el Terra Sancta Museum en la Custodia y en la Flagelación, y me sentí realmente orgulloso porque están protegiendo objetos y artefactos de nuestro patrimonio, de esta tierra. Pensaba que los franciscanos sólo rezaban, estaban en las iglesias y gestionaban los lugares religiosos, pero no sabía que los franciscanos también se dedicaban a proteger estos objetos.

¿Qué te atrae de este museo?

Para mí, todos los objetos, porque cada objeto tiene su propia historia y cada objeto evoca recuerdos. Cada artefacto nos da una imagen de cómo ha vivido la gente durante 2000 años, por ejemplo, y podemos aprender mucho a través de estos objetos.

Pero mi verdadera preferencia es el nácar, probablemente porque procede de Belén: cuando visité la sala de nácar, me quedé realmente asombrado. Me sentí muy orgulloso de ellos y quedé muy impresionado por estas hermosas obras maestras. Es realmente impresionante, cuando ves que son las obras de arte de tu comunidad, y que ellos las hicieron. Tienes grandes sentimientos en tu interior y te apasiona saber más sobre ello.

➡️ Leer nuestro articulo sobre el arte del nácar

¿Hay alguien de estos museos que te haya marcado especialmente?

El padre Alliata (arqueólogo y director de la sección arqueológica del Terra Sancta Museum) es una gran persona. Es generoso con la información. Cuando le pregunto algo, no me da una simple respuesta, sino que me da toda la información sobre cualquier pregunta que tenga. Siempre nos anima a aprender más sobre nuestro patrimonio.

Lleva más de 40 años en esta tierra y en el campo de la arqueología. Sabe mucho, y yo quiero conocer su punto de vista y sus historias y documentarlo, porque es muy importante que la gente, y especialmente la gente local, conozca esta historia y lo que han hecho los franciscanos.

¿Por qué es importante este museo para ti? ¿Cómo afecta a la comunidad cristiana de aquí?

Como historiador, los objetos me dan información sobre cómo vivía la gente de mi comunidad en Tierra Santa.

Como cristiano, estoy muy orgulloso. También estoy muy orgulloso de los franciscanos, porque vinieron a esta tierra por Dios y por Tierra Santa, y están haciendo estas cosas, como comprar iglesias y restaurarlas. Y también están haciendo diferentes estudios.

Desgraciadamente, la mayor parte de las investigaciones realizadas sobre el patrimonio cultural palestino las llevan a cabo investigadores de fuera. Pocos palestinos, y aún menos palestinos cristianos, estudian y publican sobre el tema, y muy pocos de nosotros deciden estudiar historia. Hoy en día, si quiero saber algo sobre mi historia o mi patrimonio cultural, puedo consultar todas las investigaciones de estos eruditos sacerdotes. Esto preserva nuestra identidad como cristianos en Tierra Santa. Conservando estos objetos y haciendo estos estudios, conozco mi historia. Porque si nadie conserva estos objetos, tendrá un efecto negativo en nuestro patrimonio cultural. Así que participar en la conservación de todo esto y tenerlo todo expuesto para todo el mundo, presentándolo así, es algo estupendo.

¿Algo más que te gustaría añadir?

Me gustaría añadir algo sobre la comunidad local y cómo nos hemos involucrado con los franciscanos. Es muy significativo para la comunidad local, y poder formar parte de la preservación de este patrimonio cultural. Ahora me siento más conectado que antes, porque he tenido la oportunidad de visitar el museo, de conocer al padre Alliata, al padre Stéphane y a George Al Ama. Trabajar en este campo y tener estos apoyos -tienes los libros, tienes a toda esta gente que es experta- tener a esta gente rodeándote es una oportunidad sin precedentes. Soy muy afortunado, y toda esta gente siempre me apoya a mí y a la comunidad local, trabajando con ellos para preservar los objetos, para que se cuente su historia, y para que la gente venga y se involucre más que antes.

 (traducido del inglés por Eduardo Moreno Calero)

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