31 Enero 2023

Giulia Morotti, custodio de las «conductas».

de HENRI DE MEGILLE

Desde al menos el siglo XVI hasta la década de 1990, los frailes registraban a mano todas las donaciones recibidas para sus obras en Tierra Santa. Su estudio revela una historia inédita de los vínculos entre la Custodia y los fieles de todo el mundo. Esto es lo que nos revela una estudiente en la Universidad Católica del Sagrado Corazòn de Milano, Julia «guardiana de las conductas».


Giulia, ¿cómo te enteraste del museo franciscano?

Conocí el Terra Sancta Museum gracias a la licitación del Servizio Civile Universale (Servicio Civil Universal), a la que me presenté en enero de 2022. De hecho, el proyecto incluía la labor de apoyo a la catalogación y estudio del patrimonio del Terra Sancta Museum. Llegué a Jerusalén en julio y comencé mi año de voluntariado en la Oficina de Patrimonio Cultural.

¿Qué son las «conductas»?

Las «conductas» o «condotte» en italiano, como comúnmente se les llama, son registros manuscritos de donaciones a la Custodia de Tierra Santa. Bajo el mismo término, convencionalmente incluimos objetos de diferente naturaleza: por un lado están los registros reales, que enumeran por orden de llegada los objetos de valor, los alimentos, la ropa y los tejidos, los materiales de construcción y el dinero. Por otro lado, están los registros de los «conductores», es decir, los que se encargaban de transportar las «conductas» a Tierra Santa; los manuscritos que contienen las «cédulas», los documentos oficiales, otros manuscritos con recibos y notas contables y registros. Se conservan y pueden consultarse las «conductas» del siglo XVI al XX. Se trata, por tanto, de un conjunto de 16 manuscritos, heterogéneo en cuanto a contenido, datación y apariencia, que ahora se conservan en el Archivo Histórico de la Custodia.

Portada con el título Conducta n° 2 (Nueva), con cruz de Terra Santa.

¿Qué tipo de trabajo se ha hecho a lo largo de los años con las «conductas» y qué queda por hacer?

En los últimos años, gracias a otros voluntarios que como yo se han comprometido con este proyecto, el trabajo ha sido transcribir el contenido de las «conductas», con el objetivo de reconocer los objetos descritos que llegaron a Jerusalén. Este tipo de trabajo ha requerido, y sigue demandando, mucho tiempo, sobre todo por el hecho de que la escritura muchas veces traiciona la nacionalidad del escritor, convirtiendo así la comprensión del texto en una carrera de obstáculos entre el italiano y el español (¡aún más difícil si son manuscritos del siglo XVII-XVIII, porque el idioma cambia!). Hoy, junto a la transcripción y estudio de estos recursos, nació el proyecto de digitalización, para permitir un uso más sencillo.

Frontispicio de la Condotta nº 6, que enumera los objetos recibidos entre agosto de 1615 y agosto de 1720.

¿Cuál de estos te impresionó más?

Cada registro tiene su propia vida: habla de un período histórico, de las relaciones de la Custodia con algunos países específicos, habla de quién estaba detrás de la pluma. Los objetos que emergen entonces tienen un enorme interés.

Sin embargo, debo admitir que durante estos meses un número en particular me mantiene despierta por la noche: hay dos «conductas» «gemelas», dos manuscritos diferentes que informan exactamente del mismo contenido. Esto plantea un gran interrogante sobre cómo se utilizaban estos registros, sobre la vida administrativa en el Convento de San Salvador, y sobre todo plantea una pregunta aún mayor: ¿cuántos de estos registros se han perdido?

¿Cómo pones tu experiencia al servicio del Terra Sancta Museum?

Me gradué en literatura moderna en el grado de tres años y luego continué mis estudios con una maestría en filología moderna, y creo que esta carrera me permite realizar el trabajo de transcribir y estudiar las «conductas». Si por un lado, de hecho, se necesita estar despierto y ser intuitivo en la lectura de estos manuscritos, por otro lado, el estudio de la paleografía, la bibliología y la filología han ayudado mucho a mejorar este trabajo. A veces una palabra incomprensible es simplemente un error de escritura, otras veces si el copista es español, pero el idioma de la «conducta» es el italiano, se pueden adivinar algunas palabras «híbridas». Mis estudios me han enseñado a pensar: en este caso asumo que son registros escritos bajo dictado, y esto me lleva a asumir cierto comportamiento predecible por parte del escritor, incluidos los errores. La previsibilidad ayuda a tratar de descifrar una escritura que es difícil de leer.

Detalle de una página de Conducta nº 2 (Nueva) que muestra las entradas de enero de 1886 a diciembre de 1887.

¿Más para agregar?

En los últimos años, las «conductas» han atraído el interés de académicos e investigadores de todo el mundo, quienes los escudriñan en busca del objeto preciado o la historia importante, que ciertamente encuentran en su interior. Creo, sin embargo, que de la misma manera debemos empezar a mirarlos no solo por lo que contienen, sino por la historia que cuentan, por los acontecimientos que refieren, por los cientos de personas involucradas: frailes, padres, líderes, reyes, reinas, emperadores. Se trata de recuperar un relato de conjunto, en el que las «conductas» son una pieza del gran rompecabezas que es el amor y la atención del mundo entero por Tierra Santa.

(Traducido del francés por Jorge Trejo Olivares)

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