2 Noviembre 2026

Un museo al servicio de la comunidad local y más allá

de CECILIA FRATERNALE

Un museo ofrece a las comunidades un espacio donde explorar su historia y compartir su patrimonio. En la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde las cuestiones de identidad y pertenencia tienen un significado especial, la Sala 21, futuro espacio de mediación cultural del Terra Sancta Museum Art & History, acercará el patrimonio palestino al público mediante actividades culturales, programas educativos y encuentros entre las comunidades locales y visitantes de distintos contextos.

Recreación de la futura Sala 21.

Mucho más que un museo

La Sala 21 será un espacio dinámico y multifuncional dedicado a las exposiciones temporales y al intercambio cultural. Concebida para acoger exposiciones rotativas, conferencias y mesas redondas sobre temas relacionados con la misión histórica de la Custodia de Tierra Santa, contará con vitrinas y soportes expositivos que presentarán objetos originales y facsímiles de alta calidad, capaces de recorrer la historia del pueblo palestino y su vínculo secular con la Custodia. Entre las piezas expuestas podrán encontrarse antiguos registros parroquiales de la iglesia de San Salvador, iconos que reflejan las prácticas devocionales de la comunidad cristiana y ejemplos de la artesanía local de época otomana.

La sala también acogerá programas educativos para niños y estudiantes, talleres de mediación cultural, proyecciones cinematográficas y encuentros profesionales. Sus actividades irán más allá de las iniciativas educativas, creando oportunidades para un intercambio cultural y académico más especializado. Historiadores, historiadores del arte, expertos en arte religioso y otros investigadores podrán reunirse en conferencias, debates y encuentros dedicados a la historia y al patrimonio de Tierra Santa.

Gracias a su diseño multifuncional, la Sala 21 aspira a acoger a un público diverso: residentes locales, grupos escolares palestinos, visitantes internacionales y peregrinos, así como investigadores, profesionales de la cultura y socios institucionales. El equipo del Museo cree, de hecho, en el valor de reunir distintas formas de conocimiento y experiencia, favoreciendo el diálogo entre generaciones, disciplinas y contextos culturales.

El patrimonio pertenece a las comunidades que lo mantienen vivo

En el centro del proyecto se encuentra el compromiso de hacer visible y significativo el patrimonio palestino, reconociendo a las comunidades locales como protagonistas de su interpretación y transmisión. El patrimonio permanece vivo cuando las personas pueden relacionarse con él, comprender su significado y reconocerse en las historias que cuenta.

A partir de las actividades de mediación cultural que Pro Terra Sancta ya ha desarrollado, formando mediadores culturales palestinos y colaborando con redes escolares, el programa situará a los mediadores locales en el centro de su diseño. Sus conocimientos, perspectivas y capacidad de iniciativa contribuirán a definir cómo se presenta y comparte el patrimonio palestino, permitiendo que las comunidades locales hagan propios sus relatos culturales y den a conocer la riqueza de su patrimonio.

Este es el punto de vista de Eyad Handal, mediador cultural y asistente de las Colecciones Orientales del TSM Art & History:

«Esta visión cobra vida directamente en nuestros espacios. En el Terra Sancta Museum Art & History, la Sala 21, denominada “The Children’s Museum: A Didactic & Project Room”, está concebida como un espacio educativo dedicado al patrimonio cultural material y al aprendizaje práctico a través de los objetos. Consideramos la Sala 21 el corazón de nuestro museo. Diseñada como un entorno interactivo, acogerá continuamente a familias locales, estudiantes y visitantes mediante una sección multimedia interactiva, talleres, conferencias abiertas al público, eventos culturales, actividades educativas prácticas y exposiciones temporales.

Estas exposiciones mostrarán la artesanía local, objetos litúrgicos y piezas históricas que reflejan siglos de patrimonio cristiano local y la presencia histórica de los franciscanos en la región, a través de los primeros talleres artesanales, escuelas, banda musical y farmacias que estuvieron al servicio de todas las comunidades locales, independientemente de su religión u origen étnico, unidas por una fe compartida en la humanidad.

En esta primera fase, la Sala 21 también funcionará como un punto de información permanente para todos los visitantes, presentando las principales secciones del futuro museo, su visión general, los planos arquitectónicos y las próximas colecciones que se expondrán. Al funcionar tanto como centro educativo como espacio de acogida y orientación, la Sala 21 dará vida a la misión de nuestro museo para cada visitante».

El equipo de Hekayat Turath durante sus actividades educativas.
El equipo de Hekayat Turath durante sus actividades educativas

El TSM como centro cultural

El patrimonio cultural no debería permanecer como una herencia estática, sino convertirse en un recurso al servicio de las comunidades que lo mantienen vivo. A través de exposiciones, talleres, conferencias y eventos culturales, la Sala 21 dinamizará el barrio de Bab al-Jadid (Puerta Nueva), creando oportunidades de participación cultural e interacción con los comercios locales. El arte y la mediación cultural adquirirán así un propósito más amplio: conectar el patrimonio con la vida de las comunidades locales y contribuir a la vitalidad cultural y social de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Un museo vivo, abierto al diálogo

La Sala 21 refleja una visión del museo que va más allá del encuentro con los objetos históricos. Será un espacio donde explorar el patrimonio a través de exposiciones, actividades educativas, investigación y diálogo, conectando la historia de la Custodia de Tierra Santa con las comunidades, los investigadores y los visitantes que se acercan a ella.

Al reunir a públicos con experiencias, intereses y perspectivas diferentes, la Sala 21 contribuirá a crear un museo profundamente arraigado en su contexto local y, al mismo tiempo, abierto al mundo. El patrimonio palestino estará en el centro de este encuentro y ofrecerá un punto de partida para el aprendizaje, la participación cultural y una comprensión más profunda de la historia de Tierra Santa.

Compartir
email whatsapp telegram facebook twitter